Instala el marco mental, el vocabulario de dirección y la lógica de sistemas que un equipo creativo necesita para trabajar con IA generativa con criterio propio. Las dos últimas sesiones cierran con un ejercicio real: un personaje propio y un producto llevado hasta campaña, cada uno resuelto en un solo workflow de Figma Weave (Weavy).
Entender la IA generativa como herramienta creativa y no como amenaza, y ubicar al diseñador como director, no como ejecutor.
Panorama claro del ecosistema de herramientas (texto, imagen, video, audio, híbridas), incluyendo el uso de un LLM como dupla creativa de dirección.
Vocabulario de dirección de arte aplicado a prompting: estructura, tipos de prompt y keywords técnicas de cámara, luz y composición.
Manejo práctico de Midjourney, Krea y Figma Weave (Weavy), desde exploración hasta sistemas avanzados de nodos.
Un personaje propio, construido de principio a fin con la guía del proceso de Blackstercat.
Un producto real llevado hasta piezas de campaña completas —estudio, publicitarias, formatos, video y contenido— en un solo workflow de Weavy.
Buena parte de cada sesión es demo en vivo sobre herramientas web, así que la conexión y la proyección son clave.
Cada participante trae un producto real sobre el que va a construir su campaña.
LogísticaEl refrigerio de las pausas corre por cuenta de la marca.
Cómo cada revolución tecnológica —industrial, digital y ahora la IA— cambió el oficio sin eliminarlo, para entender qué tipo de cambio es este y por qué no hay que temerle.
De ejecutores a directores con criterio: dónde está el valor ahora que la IA puede producir, y por qué el gusto y la dirección son la ventaja que no se automatiza.
Qué significa tener criterio propio como ventaja competitiva frente a un modelo que solo predice patrones.
Recorrido por el ecosistema completo de herramientas de IA generativa:
Workflow vs. pipeline: la diferencia entre usar herramientas sueltas y diseñar un sistema creativo por etapas que se puede repetir.
Qué es y por qué sostenerla en el tiempo es distinto a generar una imagen suelta: uso de referencias, moodboard, storyboard y character sheet.
Cómo se usa cada herramienta dentro de un mismo proceso: exploración en Midjourney, edición y ajuste en Krea, expansión de escenas en Weavy.
Cada participante busca referencias, explora con Midjourney, edita con Krea, y expande y construye escenas cinematográficas de su personaje en Weavy, guiado con el propio proceso de Blackstercat como método.
Vistazo a las principales herramientas y posibilidades de la plataforma para armar flujos de trabajo propios.
Cómo crear System Prompts propios para automatizar procesos según el proyecto. Sistemas ya construidos: Style Container, Style Guide, Campaign Prompt Generator y Prompt Concatenator.
Vistazo a distintos workflows que resuelven distintas tareas, para dimensionar el alcance de la plataforma y armar sus propios sistemas dentro de Weave.
Montamos el workflow paso a paso en Weavy, en vivo, con el producto real de cada participante. En cada paso el equipo toma sus decisiones de dirección de arte. Upscaling incluido como cierre técnico.
El nuevo rol del diseñador, la importancia de explorar fuera del horario para dominar las herramientas, y el tiempo que la IA libera para pensar en vez de producir.
El espacio personal de Blackstercat: keywords de dirección de arte, ejemplos reales de prompts, referencias visuales curadas, estructuras de workflows y sistemas automatizados, tutoriales, templates y guías actualizadas. Acceso de por vida, con actualizaciones continuas.
Las tres sesiones se dan en días separados. Cada una incluye un receso de 15 minutos, aproximadamente a la mitad; el momento exacto se define según cómo fluya la clase.
Un taller práctico de dirección. Los participantes ya saben usar las herramientas; acá aprenden a decidir qué pedirles y cómo sostener un concepto de principio a fin. Se trabaja sobre un brief real de la marca, y el material producido queda en manos de la marca.
Los tres días recorren los tres componentes de una campaña producida con IA: la biblioteca de insumos, la gráfica y el audiovisual. Todo se produce sobre el brief real y queda para la marca.
Un set de personajes, productos y locaciones de la marca, producido y organizado en un formato reusable para piezas posteriores.
Una sesión de fotos de campaña. Las piezas salen generadas; el montaje de logo, etiqueta y precio queda del lado de diseño.
Un audiovisual corto por pareja, con guion, clips y cierre de marca.
Pasar de una intención creativa a una instrucción que la IA pueda ejecutar.
Usar una IA de texto como asistente de dirección, no como generadora de ideas.
Fijar reglas visuales que mantengan un concepto igual de una pieza a otra.
Saber de antemano qué resuelve la IA y qué se resuelve fuera de ella.
El brief con su concepto, cerrado antes del día 1. El taller no viene a conceptualizar: viene a producir sosteniendo un concepto que ya existe.
El refrigerio de las pausas corre por cuenta de la marca. La hora de mediodía queda libre y cada participante resuelve su almuerzo.
Se traduce el concepto de la campaña en reglas visuales concretas: paleta, luz, lente y tipo de casting. Son las reglas que se aplican a todo lo que se produzca en los tres días.
Cómo usar Claude o ChatGPT para traducir decisiones de dirección, con una comparación en vivo entre pedirle que decida y pedirle que especifique.
Cada pareja construye un personaje: primero la ficha escrita de quién es, después la generación. Se corrige contra la ficha, no contra el gusto.
Un producto o un plato por pareja, sobre fondo blanco. Acá se ve en la práctica qué genera bien la IA y qué no.
Los espacios de la campaña, construidos vacíos para poder montarles gente y producto encima después.
Se revisa el material del día 1 con una sola pregunta: si sostiene el concepto o solo está bien hecho.
Cómo se cargan personajes y productos para que no se crucen entre sí, que es el origen del error más común.
Cómo se elige un encuadre a partir de lo que se quiere provocar, en vez de por equilibrio visual.
Cada pareja produce una foto completa, con los roles separados: uno dirige por escrito y el otro ejecuta.
Cada pareja escribe el guion de un audiovisual corto de tres planos, con un formato distinto asignado, usando el reparto y las locaciones que produjo toda la sala.
Las soluciones que sirven en foto no sirven en video. Se replantea cada elemento antes de empezar a producir.
Cómo se pide una expresión para que salga bien: describiendo lo que hace la cara, no el sentimiento.
Cada pareja produce los cuadros de su guion en secuencia, sosteniendo la continuidad entre planos.
Los clips de la pieza, y qué hacer con los movimientos que la IA no logra de una sola vez.
Cada pareja monta su audiovisual, con cierre de marca y exportación. Se proyectan todas las piezas al final: mismo concepto y mismos insumos, piezas distintas.
Los tres días arrancan a las 9:00 y terminan entre las 16:30 y las 17:30. El refrigerio de las dos pausas diarias lo provee la marca. La hora de almuerzo queda libre y cada participante la resuelve por su cuenta.